Indudablemente, el uso de los anticonceptivos ha ido en crecimiento a nivel mundial en las últimas décadas. Los diversos beneficios que ofrecen, de los cuales el más notable es que nos permite la planificación familiar, han hecho que ya formen parte importante de la sociedad moderna. Pero además de permitirnos decidir cuándo y cuántos hijos tener, los anticonceptivos nos brindan otros beneficios, como la regularización del ciclo menstrual y -en algunos métodos- la prevención del contagio de enfermedades de transmisión sexual, entre otros.
Según los más recientes reportes de la Organización de las Naciones Unidas, dos terceras partes de las parejas a escala mundial utilizan alguna forma de anticoncepción, considerando dentro de esta estadística opciones como el método del ritmo. Los porcentajes, como es de esperarse, son más altos en los países desarrollados (69%) que en países en desarrollo (59%).
Otro dato interesante que ha salido a la luz en informes recientes es que el uso de los preservativos masculinos ha aumentado hasta alcanzar los niveles de uso de las píldoras. Esto se puede atribuir a la difusión de los beneficios que ofrecen los condones en la disminución del riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual.
Elección
Existen muchos métodos, y cada uno crea sus dudas y trae sus mitos; cada uno tiene adeptos y adversarios, pero lo cierto es que hay prácticamente un método anticonceptivo para cada necesidad. Lo importante es que previo a la elección del método, la usuaria -o la pareja en conjunto- reciba información suficiente y adecuada sobre su funcionamiento, tiempo de duración, eficacia, efectos adversos y secundarios y su modo de utilización.
Como se ha observado que el éxito o la eficacia del método aumentan cuando la paciente escoge el método de planificación que utilizará, es importante que nadie (ni el médico ni ninguna otra persona) intente persuadirla sobre el método a seleccionar. Es la paciente quien debe elegirlo libre y voluntariamente. Por eso existe la "regla de oro" que prohíbe persuadirla sobre el uso de un anticonceptivo específico sin su pleno consentimiento.
Lo ideal es que se inicie un método de planificación familiar luego de un chequeo ginecológico, para tener un panorama claro de la historia clínica de la paciente y poder ofrecerle la orientación necesaria, teniendo en cuenta que al momento de elegir el "método ideal", hay que considerar el historial de enfermedades personales y familiares, costumbres, historia de su vida sexual, cantidad de hijos, tiempo deseado de planificación y métodos utilizados con anterioridad, entre otros.
Métodos de planificación:
Los métodos anticonceptivos pueden clasificarse en hormonales y no hormonales; como orales, inyectados, parches, implantes subdérmicos, endoceptivos, y "de barrera". A fin de simplificar y presentar las principales características de los diferentes anticonceptivos, los agruparemos en hormonales y no hormonales:
Métodos hormonales
- Pastillas diarias: éstas pueden ser de hormonas combinadas (estrógenos y progesterona) o sólo de progesterona (esta última puede ser utilizada durante la lactancia). Este tipo de método debe iniciarse en los primeros cinco días del ciclo menstrual, y su continuidad depende de la composición de la distribución de las pastillas: algunas se utilizan sin dejar descanso, y con otras se descansa durante una semana.
- Inyecciones mensuales: al igual que muchas de las pastillas diarias, se trata de un combinado hormonal que también se empieza durante los primeros cinco días, pero su continuidad se hace mensual: se tenga o no el período, la inyección debe ponerse el mismo día todos los meses.
- Parches: aunque este método no es comúnmente utilizado, es muy seguro, muy eficaz y cómodo. Se coloca un parche semanal, en cualquier parte del cuerpo, exceptuando los senos, por tres semanas, dejando una semana de descanso.
- Inyecciones trimestrales: como su nombre lo indica, se colocan cada tres meses. Son sólo a base de una progesterona. En algunas pacientes tiende a causar un sangrado intermenstrual, que ocurre durante todo el tiempo de su uso, mientras que en hay pacientes a las que la menstruación no les llega durante todo el tiempo de su uso.
- Pastillas mensuales: contienen la cantidad de hormona necesaria para suplir para un mes completo, por lo que se toman una vez al mes. Han demostrado no ser tan efectivas como las que se toman diariamente, por lo que no son muy utilizadas. Su ventaja radica en que, al ser necesario solo una pastilla mensual, se evitan los inconvenientes de olvidar tomar una o varias pastillas en el ciclo.
- Anticoncepción de emergencia: estas pastillas están reservadas sólo para casos de emergencia, pues por la alta dosis de hormonas que poseen, hace que se recomiende para un máximo de tres veces al año. Desafortunadamente, se abusa de esta opción que está disponible en el mercado sin receta.
- Implantes subdérmicos: son pequeños tubos de silicón cargados con progesterona, una hormona que se va liberando poco a poco. Este método tiene una duración de cinco años, y sus efectos pueden ser muy similares a los de la inyección de tres meses por su composición hormonal.
- El anillo vaginal: es un anillo que se coloca en el fondo de la vagina, mensualmente. Una de sus ventajas es que es discreto, de fácil colocación y retiro aunque no lo parezca, y solo se requiere uno al mes. Su uso no está muy difundido en nuestro país, es más utilizado en Estados Unidos y en algunos países del sur de América, especialmente por mujeres que no pueden utilizar estrógenos, que tienden a ser olvidadizas con las pastillas o que desean un método discreto.
- Endoceptivo: es un dispositivo plástico que se coloca dentro del útero. Contiene una muy baja cantidad de una hormona llamada levonorgestrel, que ejerce su función anticonceptiva espesando el moco cervical, inhibiendo la función de los espermatozoides dentro del útero o en la trompa uterina y disminuyendo el revestimiento interno del útero, lo que hace que los sangrados menstruales sean muy escasos y cortos. Es el único método dentro de los hormonales, que no interfiere con los ciclos ováricos ni altera los niveles sanguíneos, motivo por el que muchos especialistas pueden incluso clasificarlo dentro de los no hormonales.
Métodos no hormonales
- Dispositivos: Son los conocidos como DIU o T de cobre. Hay diferentes tipos y modelos. La T de cobre es un dispositivo plástico rodeado de hilos de cobre que se coloca mediante una guía dentro de la cavidad uterina. Puede durar de 5 a 10 años colocada y es uno de los métodos más seguros en cuanto a anticoncepción se refiere con una efectividad de 95-99%, un porcentaje igual que el de la preparación quirúrgica. Su ventaja es que al no alterar la función ovárica, una vez retirado, la paciente puede embarazarse cuando lo desee.
- Condón masculino: hasta ahora, éste es el único método, aparte de la esterilización quirúrgica (vasectomía), que existe para los hombres. Tiene la ventaja de ser el único que puede prevenir las infecciones de transmisión sexual, tanto en el hombre como en la mujer, por eso se recomienda utilizarlo siempre, conjuntamente con otro tipo de método anticonceptivo.
- Condón femenino: sí, aunque no es muy conocido en nuestro país, existe un condón femenino, pero su uso no es muy popular por la incomodidad de colocación y uso que refieren algunas pacientes. Se trata de una funda o capuchón que se coloca en la vagina y permanece durante el acto sexual. Uno de sus beneficios es que ayudaa prevenir enfermedades de transmisión sexual; además, puede ser utilizado por pacientes que no pueden usar métodos hormonales.
Otros métodos
Existen otros métodos de planificación familiar, pero su utilización no es tan notoria por su baja eficacia, además su uso requiere amplia orientación y conocimiento sobre el ciclo menstrual u ovulatorio, así como del método.
Como puede verse, las opciones son muchas y variadas, lo que siempre se debe recordar es la recomendación de no iniciar un método de planificación sin tener toda la información pertinente y auxiliarse de un especialista para la debida orientación sobre cada una de las opciones.
Además de la evaluación y orientación de un especialista, al seleccionar su método "ideal" debe tomar en consideración:
- Su salud. Su especialista podrá orientarle sobre cuáles métodos podrían estar contraindicados para usted por razones de salud.
- Frecuencia de actividad sexual. Dependiendo de la frecuencia de sus relaciones sexuales, usted podría requerir un método anticonceptivo sólo en el momento de las mismas.
- Reversibilidad y su deseo de tener hijos en el futuro. Debe considerar que algunos métodos anticonceptivos no son reversibles o tienen una tasa de posibilidad de reversibilidad menor a otros; esta característica debe ser considerada junto a sus planes de tener hijos en el futuro.
- Conveniencia. Evalúe si el método cumple sus necesidades específicas. Para algunas personas, conveniencia significa que sea fácil de usar; para otras, que no presente efectos secundarios. Es importante que seleccione un método que se adapte a su estilo de vida.
- Efectividad. Todo método debe ser utilizado correcta y consistentemente; sin embargo, debe estar consciente de que en todos existe un margen de error. Por ejemplo, los métodos de anticoncepción naturales son menos efectivos que los hormonales; es recomendable que determine cuál es el nivel de efectividad aceptable para usted.
- Compatibilidad con sus creencias religiosas y culturales. Algunas creencias prohíben o desaprueban el uso de ciertos métodos, este es otro punto a considerar.
- Aceptación por parte de su pareja. Se recomienda que la elección de método sea realizada en pareja siempre que sea posible. Esto ayuda en el pronóstico de uso correcto y consistente.
Autor:
Cuadro Estadisticas Anticonceptivos EEUU
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En una proxima entrega, le agradeceria que nos contara que metodos son los mejores para que mujeres, segun sus caracteristicas... por ejemplo, las pastillas para las nuliparas, etc....
Gracias!